viernes, 6 de marzo de 2015

Buenas Prácticas de Manufactura (BPM)

Las Buenas Prácticas de Manufactura se aplican en todos los procesos de elaboración y manipulación de alimentos. Son indispensables para la aplicación del Sistema HACCP (Análisis de Peligros y Puntos Críticos de Control), o de un Sistema de Gestión  de Calidad, como las normas ISO.
Las BPM incluyen recomendaciones en las siguientes áreas:
  • Diseño, higiene y mantenimiento de la infraestructura e instalaciones del establecimiento;
  • Programas de mantenimiento y saneamiento de equipos;
  • Control de operaciones, incluyendo control de los peligros para los alimentos;
  • Control de plagas;
  • Control de las materias primas (almacenamiento, manipulación),
  • empacado;
  • Control del agua;
  • Documentación y registros;
  • Procedimientos de rechazos y retiro de productos no inocuos;
  • Higiene y capacitación del personal;
  • Transporte
En Argentina, como en muchos otros países, las BPM son de cumplimiento obligatorio según lo establece el Código Alimentario Argentino (C.A.A.) y la Resolución N° 80/96, Reglamento Técnico Mercosur sobre las Condiciones Higiénico Sanitarias y de Buenas Prácticas de Elaboración para Establecimientos Elaboradores /Industrializadores de Alimentos.

A la hora de implementar Buenas Prácticas de Manufactura, es importante tener en cuenta que el éxito se debe en gran parte a la capacitación del personal y a la existencia de un Sistema Adecuado de Documentación que permita seguir los pasos de un producto, desde el ingreso de las materias primas hasta la distribución del producto final.





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